CartogrAfia Feminista 

FEMINISMOS

Ante un sistema que nos extermina de varias maneras cotidianamente y de un Estado que legitima estas acciones, nosotras, mujeres de la zona oeste de Rio de Janeiro, adentramos nuestras resistencias en una de las sociedades que más violenta a las mujeres en todo el mundo. Nuestra lucha feminista, periférica, es una dentre muchas legítimas experiencias de la vida militante en contra de las estructuras racistas y patriarcales del sistema capitalista, que conocemos bien y que son heredadas de un largo proceso histórico injusto, desigual y explotador.

Nuestro feminismo periférico es una entre las muchas estructuras de resistencia feminista. Priorizamos la lucha en contra de los racismos y de los machismos porque entendemos que esas estructuras nos asolan en el día a día a través de las miradas, las persecuciones, ofensas e injurias, ausencia de calidad de vida y de nuestro tiempo para disfrutar de la vida.

 

Somos conscientes de que esa negación de derechos en el territorio “carioca” afecta, sobretodo, a las vidas de las mujeres negras y empobrecidas. Por eso, nuestras experiencias de feminismo en la periferia de la cuidad tratan prioritariamente de la violación de los derechos a la salud y a la educación, comprendidas en su integralidad.

Actuamos por la movilidad urbana y por la autogestión de los bienes comunes: las aguas y las tierras agrícolas, las semillas criollas y la alimentación sana. Construimos la economía de la vida colectiva, hacemos música, arte y lucha.

La auto organización de las mujeres de la zona oeste contribuye también a la construcción de una cultura de seguridad comunitaria en contraposición a la dicha “seguridad publica”, basada en estrategias bélicas y racistas, que criminalizan la pobreza cotidianamente. Así, aunque sean semillas, y no tantas como nos gustaría, las colectivas de mujeres encuentran alternativas a la cultura del miedo. Las mujeres se defienden unas a las otras. Se señalan unas a las otras los locales más vulnerables en sus recorridos por la ciudad. “Avisadme cuando llegues”, “Vamos juntas”, son algunas de las estrategias de nuestras redes de mujeres. Las redes de cuidado y afecto son nuestros caminos políticos de construcción del poder popular. A través de la auto organización luchamos por la supervivencia, por la resignificación de nuestra existencia, individual y colectiva.