CartogrAfia Feminista 

VIOLENCIAS

Las formas de violencia sufridas e identificadas en la zona oeste son múltiples y marcan nuestro día a día en las casas, calles, escuelas, en nuestras militancias y otros espacios públicos. Mujeres, jóvenes y niños viven expuestos a los ciclos de violencias que pueden ser físicas, psicológicas, sexuales y patrimoniales. Mujeres negras viven un cotidiano aún más amenazador, especialmente las lesbianas, bisexuales, transexuales y otras que no se encajan en los patrones machistas y racistas impuestos por el patriarcado. 

Esas múltiples violencias son formas de silenciamiento, subordinación y exterminio que recaen sobre nuestros cuerpos, modos de producción y reproducción de la vida, amenazando la posibilidad de que soñemos y vivamos bien. Son violencias legitimadas o impuestas por las instituciones del Estado, las misma que deberían garantizar nuestros derechos, pero funcionan como pilares en la perpetuación del machismo, del racismo y del capitalismo. La ausencia de políticas públicas produce el empobrecimiento material, y el adolecer físico, emocional y espiritual de las mujeres que, en la zona oeste, son las grandes responsables de la subsistencia de las familias.

La precariedad o la negación del acceso a la salud publica de calidad, capaz de garantizar a los derechos sexuales y reproductivos, ponen en peligro el ejercicio de la salud integral. En esta región, las experiencias ginecólogas y obstétricas son marcadas por muchas violaciones, llevando a situaciones absurdas de óbito en las maternidades y a traumas acumulados por la atención médica deshumanizada